El estreñimiento en bebés es una de las causas más comunes de preocupación para los padres: el bebé se esfuerza, llora, tiene el estómago distendido… y las heces son tardías o duras. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la situación puede mejorarse con medidas sencillas y adecuadas para la edad (amamantamiento, biberón, introducción de alimentos sólidos). En esta guía, aprenderá a reconocer el estreñimiento real , qué hacer de inmediato en casa y, lo más importante, cuándo consultar al médico para evitar pasar por alto un problema médico.
Estreñimiento en bebés: definición (y qué es “normal”)
El estreñimiento no se trata solo de no defecar. En los bebés, se trata principalmente de:
-
duras y secas que son difíciles de evacuar
-
Dolor durante la emisión (llanto, tensión)
- A veces una fisura anal (pequeña herida) con un hilo de sangre roja.
Frecuencia de las deposiciones: muy variable según la dieta
-
Bebé amamantado : puede tener varias deposiciones al día… o una deposición cada pocos días sin que esto sea anormal si permanece blanda y sin dolor.
-
Bebé alimentado con biberón : a menudo, movimientos intestinales más regulares, a veces heces más espesas.
El enfoque correcto: juzgar la consistencia y el dolor , en lugar del “número de días”.
Señales que confirman el estreñimiento del bebé
Un bebé estreñido a menudo presenta una combinación de:
- Heces duras (pequeñas bolitas o “tapones”)
- Esfuerzo significativo, cara roja, lágrimas durante las deposiciones.
- Estómago hinchado, malestar
- Disminución del apetito (debido al malestar), irritabilidad
- A veces aparecen rastros de sangre roja (a menudo relacionados con una fisura, pero deben controlarse)
Estreñimiento vs. disquecia en bebés (no confundir)
En algunos bebés, se observa esfuerzo o llanto antes de defecar con blandas : esto indica inmadurez en la coordinación (esfuerzo + relajación del esfínter), no estreñimiento. En este caso, se deben evitar las medidas antiestreñimiento agresivas (supositorios repetidos).
Causas comunes de estreñimiento en bebés (por edad)
0 a 6 meses: causas típicas
-
Ingesta insuficiente (lactancia materna menos efectiva, alimentación con biberón insuficiente) → heces más duras
-
Cambio de leche o preparación incorrecta del biberón (dosis)
- Digestión naturalmente más lenta en algunos bebés
6 a 12 meses: período de riesgo (diversificación)
-
Introducción de alimentos sólidos (harina, arroz, zanahorias, plátanos) sin suficiente agua/fibra
- Menos leche que antes, hidratación insuficiente
- Estilo de vida (viajes, enfermedad, fiebre → deshidratación)
Después de 1 año: factores “conductuales”
- Retención (miedo al dolor después de una fisura)
- Cambios en la rutina, entrenamiento para ir al baño
Qué hacer de inmediato: un protocolo domiciliario (eficaz y seguro)
Objetivo: ablandar las heces y facilitar la evacuación sin irritar el recto .
Paso 1: Movimientos mecánicos (3–4 veces/día)
- Movimiento de pedaleo con las piernas
-
Masaje abdominal suave (en sentido horario)
Estas acciones son buenos hábitos para ayudar a la digestión del bebé .
Paso 2: Hidratación adecuada (según la edad)
-
Antes de los 6 meses : priorice la leche (materna o de fórmula). No cambie el agua ni el biberón sin consejo médico; revise especialmente la preparación (medidores, volumen).
-
Después de los 6 meses : ofrecer agua regularmente además de las comidas (pequeñas cantidades, con frecuencia).
Paso 3: Ajustes dietéticos (si se introducen sólidos)
Alimentos que suelen ser útiles (debido al efecto "tránsito"):
-
Ciruela pasa , pera, albaricoque, melocotón (compotas con moderación)
- Verduras ricas en fibra: guisantes, espinacas (según tolerancia)
- Cereales menos estreñidores (evitar una dieta basada únicamente en arroz durante los períodos de estreñimiento)
Se debe limitar temporalmente si el estreñimiento es severo:
- Arroz, grandes cantidades de zanahorias, plátanos verdes (que pueden causar estreñimiento en algunas personas)
Paso 4: Rutina y posición
- Calma la situación (estrés = contracciones, el bebé se contiene)
- Después de las comidas, momento favorable (reflejo gastrocólico)
- Capa de “flexión”: levantar ligeramente las rodillas puede ayudar (sin forzarlo)
Lo que debes evitar (errores comunes)
-
Termómetro/estimulación rectal repetida : puede causar irritación y mantener una dependencia del estímulo.
-
Supositorios para automedicación repetida: útiles a veces, pero no como solución “de rutina”.
- Cambiar la leche en rápida sucesión (sin una estrategia): riesgo de alterar aún más la digestión.
- Dar “remedios” no apropiados para la edad (miel antes del año, laxantes para adultos, aceites esenciales).
Cuándo consultar a un médico (y cuándo es urgente)
Se recomienda consultar si…
- Estreñimiento que persiste a pesar de medidas sencillas
- Dolor significativo, gran malestar
-
Sangre en las heces (aunque es probable que haya una fisura)
- El bebé come menos, parece letárgico o tiene estreñimiento recurrente
Emergencia/atención médica inmediata si hay signos de advertencia
-
Vómitos , fiebre, malestar general.
- Abdomen muy distendido, dolor importante, bebé inconsolable
- Ausencia de heces + gases, sospecha de oclusión
- En recién nacidos: contexto específico (retraso en el paso de meconio, etc.)
Posibles tratamientos médicos (lo que el médico puede sugerir)
Dependiendo de la edad, la gravedad y el examen, un profesional puede recomendar:
- Un ablandador/laxante osmótico (p. ej., macrogol) con dosis pediátrica
- Manejo de la fisura (para romper el ciclo de dolor → retención)
- Es necesaria una investigación sobre la causa subyacente si el estreñimiento es grave/crónico (poco frecuente, pero debe descartarse)
Punto clave: en los lactantes, la estrategia no es “vaciar” a toda costa, sino hacer que la emisión sea indolora y regular.
Prevenir recaídas: un plan sencillo de 7 días
- Hidratación regular (adaptada a la edad)
- 1 o 2 alimentos “de transición” por día si se introducen alimentos sólidos (pera o ciruela pasa en pequeñas porciones)
- Reequilibre su consumo de almidón (reduzca la cantidad de arroz si hay un bloqueo)
- Masaje diario y pedaleo
- Vigilar el dolor: tratar una fisura rápidamente (consejo médico)
- No realice cambios frecuentes en la leche sin un plan
- Seguimiento: anotar frecuencia/consistencia (útil para el pediatra)
Preguntas frecuentes
Bebé estreñido: ¿qué hacer inmediatamente?
Masajear el vientre y realizar movimientos de “pedaleo”, controlar la ingesta (leche/agua según edad) y adaptar la dieta si el bebé es diversificado (pera/ciruela pasa, limitar el arroz).
¿Cuánto tiempo puede estar un bebé sin defecar?
Depende principalmente de la consistencia : un bebé amamantado puede espaciar las deposiciones si estas permanecen blandas . Sin embargo, si las heces son duras, dolorosas o presentan signos de alarma, se debe consultar a un médico.
¿Cuándo consultar al médico por estreñimiento en el bebé?
Consulte a un médico si el estreñimiento persiste, si el bebé tiene mucho dolor, si hay sangre, vómitos, fiebre, vientre muy distendido o un cambio en el estado general.
Supositorios de glicerina para bebés: ¿una buena idea?
Se pueden ofrecer ocasionalmente según la edad y las circunstancias, pero no deben convertirse en un hábito recurrente. En casos de estreñimiento recurrente, lo mejor es un enfoque integral y consejo médico.
¿Qué alimentos debo darle a un bebé estreñido (destete)?
Peras , ciruelas pasas , albaricoques (compotas), ciertas verduras ricas en fibra y mucha agua. Limite temporalmente los alimentos que suelen causar estreñimiento (exceso de arroz, zanahorias, plátanos verdes) si nota un empeoramiento de los síntomas.
Conclusión
El estreñimiento infantil suele controlarse con un enfoque gradual: reconocer el estreñimiento real (heces duras + dolor), aplicar técnicas sencillas (masajes, pedaleo), optimizar la hidratación y la nutrición según la edad y evitar el uso repetido de soluciones irritantes. Si signos de alarma o si el problema persiste, una consulta ayudará a descartar una causa poco común y a establecer un plan de tratamiento seguro.